dr_antonio_contrerasLa artrosis de rodilla es el desgaste de la articulación de la rodilla como proceso normal de envejecimiento del cartílago o la superficie de la articulación con la degeneración de los meniscos.
Es un síndrome doloroso degenerativo poliarticular o monoarticular, consecuencial, multifactorial, ortopédico e inmuno-reumatológico, discapacitante que se obtiene como resultado un desgaste articular osteo-cartilaginoso producto de más de cien (100) causas.
Se puede generar en distintas articulaciones del cuerpo, siendo las más frecuentes las articulaciones de rodilla, cadera, interfalángicas distales y trapecio metacarpianas.
La rodilla es una articulación compleja la cual posee 3 compartimentos, uno para cada articulación; articulaciones tibio–femoral medial y lateral, y la articulación patelo–femoral. Estos compartimentos pueden verse afectados por la artrosis tanto de manera aislada como en conjunto.
‘NLa osteoartrosis no es osteoartritis. Es una condición común afectando alrededor del mundo a un 25% de los individuos adultos. Se estima que más del 80% de las personas en la sexta década presenta signos de artrosis en, al menos, una articulación, siendo más frecuente en mujeres, especialmente después de la menopausia.
Las manifestaciones de la Osteoartrosis de rodilla son variadas y dependen del grado de compromiso, sin embargo, ciertos autores coinciden en que la artrosis se caracteriza por una limitación de los movimientos articulares; rigidez posterior a un período de inactividad, especialmente en la mañana, la cual desaparece alrededor de 30 minutos después de movilizar la articulación; crepitación articular; esclerosis ósea subcondral; formación de protuberancias óseas u osteofitos marginales; inestabilidad articular; presencia de edema y; dolor articular, especialmente después del ejercicio. Puede presentarse además deformidad en valgo o varo de una o ambas rodillas, aunque esta sería un fenómeno tardío dentro de la historia natural de la enfermedad.
Si se utilizan sólo elementos clínicos para establecer el diagnóstico, tienen que presentarse 9+
Mayor de 50 años; Rigidez matinal de menos de 30 minutos; Crepitaciones óseas.; Sensibilidad ósea (dolor a la palpación de los márgenes articulares); Engrosamiento óseo de la rodilla; Sin aumento de temperatura local al tocar.

Otros estudios complementarios son:
Radiografía, Ecografía, Tomografía, Resonancia Magnética, análisis de líquido sinovial
La ozonoterapia es una terapia alternativa que ha resultado eficaz para el tratamiento de varias enfermedades. Es una nueva arma con la que puede contar el medico en su arsenal terapéutico.
El ozono tiene efectos: antiinflamatorio por actuar directamente sobre las postraglandinas y las peroxidasas; antiálgico por eliminar productos de degradación y fluidificante del líquido sinovial. Si se compara este proceder con la infiltración de esteroides que con frecuencia se utiliza en el tratamiento de la artrosis de rodilla, se encuentran múltiples ventajas del ozono intraarticular por ser antiséptico y germicida de amplio espectro y no tener riesgo de infección articular ni contraindicación. Ha sido reportado que el ozono es un modulador de la respuesta biológica, lo que se manifiesta por la tendencia a la normalización de la glucosa y otros metabolitos sanguíneos en los pacientes sometidos a este tratamiento. Se ha postulado que el posible mecanismo de acción del ozono está relacionado con la generación de productos secundarios. Se ha planteado que los compuestos formados como los peróxidos orgánicos ozónidos son los que en cantidades adecuadas y controladas ejercen diferentes acciones biológicas que le brindan al ozono un conjunto de propiedades terapéuticas: mejora la oxigenación tisular, modulador inmunológico, modula la liberación de ciertos autacoides, germicida de amplio espectro y regulador metabólico. Una de las propiedades más importantes que posee el ozono para su empleo en Medicina, es el efecto antioxidante que ejerce mediante la estimulación de las enzimas pertenecientes al sistema antioxidante del organismo (Herrero C. Curso de ozono. Lyon; 1989).
De esta forma, con tratamientos de ozono, se consigue disminuir en gran medida los dolores de la persona que padece la artrosis y también se logra poner un freno a la progresión de la misma. Incrementa la capacidad de la sangre para absorber y transportar oxígeno, produciendo una mejor oxigenación de la articulación alterada.
Tiene un efecto antiinflamatorio. Disminuye el dolor porque interfiere la liberación de los péptidos nociceptivos. Ayuda a que el cansancio desaparezca. Desaparición de la rigidez que causa la artrosis y del circulo dolor contractura. Estos resultados generan que la persona se sienta mejor, obteniendo una buena calidad de vida en todo el sentido y la regeneración del cartílago.
La inyección de gas ozono en la rodilla reduce el dolor y mejora el funcionamiento y la calidad de vida de las personas con artrosis de rodilla, según un estudio presentado en 2015 en el Colegio Americano de Reumatología en su Reunión Anual de San Francisco, Estados Unidos.

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