imageEs un poco difícil no recordar los carruajes  y caballos aquí en España. Las edificaciones antiguas restauradas y conservadas dan la impresión de que en cualquier momento aparecerán elegantes caballeros y hermosas damas en maravillosos carruajes ¡Hasta puedo escuchar los pasos de los caballos!
En su lugar, hoy día, contamos con los medios de transporte: las motos, los coches, el metro, el ave, los aviones, los cohetes… ¡Pequeños humanos que jugamos a ser dioses, conquistando tierras, acortando distancias…! Mmm, ¿Acortando distancia o creándolas?
Cruzar los mares, fue toda una hazaña de valientes y temerarios. Frágiles e inseguras embarcaciones recorriendo y descubriendo nuevos mundos. Hombres acompañados de leyendas de monstruos marinos, sin saber que encontrarían a su paso… Sin embargo, los españoles, por casualidad o destino descubrieron y conquistaron América.
Amén de reflexionar si valió la pena o nó, el exterminio de los indios, la fusión e imposición de culturas, el impulso de de la economía, la creación de nuevas tecnologías… ¡No puedo dejar de pensar en la distancia! ¡Distancia, distancia, distancia… palabra que canta una y otra vez mi cabeza!
Me toca de cerca porque estoy más que despatillada, un pie en España y otro en República Domicana, América. En mi caso, mi padre fue a Barcelona a estudiar medicina y terminó casado con mi madre. En el caso de mi tío abuelo, América vino a conquistarle en la universidad, donde estudiaba física, para llevárselo a trabajar en la Nasa… ¡Ajajajajaja, cuenta que lo primero que hizo en su despacho fue colgar un cuadro de los reyes de España!
Ayer en la noche, me encontré con la agradable sorpresa de volver a ver una de mis tías favoritas después de 30 años sin verla ¿pueden creer que aún recordaba su olor? ¡Ella vive en Estados Unidos y durante todo este tiempo jamás habíamos podido coincidir ni allí ni en España.
Sí, gracias a un avión he podido reencontrarme nueva vez con mi familia, pero… Gracias a él, mi familia está separada y disgregada por el mundo. Si no existiesen los grandes medios de transporte nos habríamos quedado todos en España ¡Nos acerca y a la vez nos distancia! ¡Cara y cruz, las dos caras de la  moneda!
Definitivamente, la tecnología nos replica cada día el sentido de la vida, nos recuerda que el mundo es más de lo que alcanzan a ver nuestros ojos y comprender nuestro cerebro. Sin duda, lo más importante, es que entendamos que las cosas, los sucesos, los inventos son totalmente irrelevante, lo que importa y lo que le da relevancia es lo que hacemos con ellos, si lo utilizamos en bien o mal; pensemos en la pólvora, la energía nuclear…
Casi al estreno de un nuevo año y quien sabe si algún medio de tranporte novedoso, ojalá se estrene una nueva visión de un mundo unificado, que redescubra la maravilla de compartir y convivir en comunidad, viajando con la cara de lo positivo, en amor y armonía.
Por Pilar Aristy Capitán

 

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Pilar Aristy Capitán
Editora de Vida y Tecnología

Psicóloga Clínica con Diplomado en Evaluaciones Psicológicas Técnico en Cinematografía. Experiencia en producción y presentadora de TV

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