delia_blanco
No conocí a Lorca, pero escuché en sus versos su risa de nardo y de inteligencia. No fue  en Granada, fue en la  rue Saint Jacques de París, a través de los labios de la actriz, María Casares,
No conocí a  René del Risco, pero a la lectura de sus versos siento todos los vientos del mundo, en todas sus temperaturas, en todas sus velocidades y lo veo, con toda  su hombría a cuestas, su garbo viril de actor buscando el papel de su vida.
Sus poemas  ocuparon mi vida cuándo con el  profesor Couffon de la  Sorbonn investigaba sobre su futura antología de la poesía dominicana  e intercambiando con mi maestro, en el barrio del Chatelet  compartimos entusiasmos donde cruzabámos  lecturas de nuestros asombros  poéticos que nos venían de un poeta  petromacorisano, con un duende tan sensual que cada palabra asociada al conjunto semántico de sus estrofas, se hacía  partitura, de un mensaje envuelto en horizontes  perdidos en el mar….
Escuchemos…
Ahora  se acaban aquellas  palabras,
se  harán ceniza  del corazón,
se quedarán para uno  mismo….
Recuerdo el  encuentro con Claude Couffon, leímos  como cuatro  veces estos versos, cada uno dándole su toque vocal su rítmo, para discutir  por más de tres horas y  se quedaba  maravillado cuando yo le decía: “Profesor, pongo estos versos en la  boca de Ulises saliendo viento en popa, meditativo…”
 Comparación que le entusiasmó. En aquellos años estaba  yo  muy cerca de la poesía y tambien del proyecto democrático del post  68…
Me sentía feliz porque entrecruzaba  con el maestro el descubrimiento de una nueva  poesía, tierno y firme, metafórica  y real, metafísica  y dialéctica, y claro me apasionaron todas estas reconancias del punto de equilibrio, que hace que en toda su poética  se mantenga ese amor tan fuerte  por la vida y lo humano con una conciencia  política  siempre alerta.
Pero ya, antes de todo esto,
habrán  muerto  millones de soldados
en las primeras planas de los diarios…
Con estas  evocaciones quiero invitar a acudir  mañana al Pabellón del Centro León en la Fil 2o17, donde tendrán el disfrute de una magnífica exposicón sobre  la vida y obra de esta gran poeta  nacional que partió a los treinta y cinco años, dejandónos  una de las obras mayores de la poésia dominicana contemporánea,
Rendir  este homenaje era más que necesario, ahora nos toca penetrar, difundir y democratizar sus versos en el sentido griego de la palabra, hacerlos llegar a todas y todos.

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